24/06/2026
Fallo insólito: apuñaló 37 veces a una mujer, pero le dieron la pena mÃnima porque "pidió sinceras disculpas"
La resolución fue del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N� 7 de CABA. La vÃctima del caso logró sobrevivir a la agresión, pero quedó con graves secuelas. Los jueces acreditaron la gravedad del hecho, pero contemplaron que el acusado es "un hombre instruido"
El 18 de noviembre de 2024, Sergio Raúl Sarria intentó matar a su ex pareja, Adriana Débora Barrionuevo porque desde la separación que su hija "ya no lo querÃa". El ataque fue en una pizzerÃa de Villa Urquiza, donde el hombre le dio 37 puñaladas en todo el cuerpo. Ella logró sobrevivir; él quedó detenido por intento de homicidio agravado por violencia de género y ensañamiento. Sin embargo, la Justicia resolvió darle la pena mÃnima porque pidió disculpas.
El fallo fue de los jueces Gustavo Javier Alterini, Gabriel Eduardo Vega y Alejandro Noceti Achával, del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N� 7 de CABA, quienes constataron la gravedad de la agresión que le dejó gravÃsimas secuelas a la vÃctima, pero también dijeron contemplar la actitud del imputado durante todo el proceso.
La resolución destaca que "el objetivo real de Sergio Raúl Sarria al efectuar las diversas lesiones cortantes sobre el cuerpo de Adriana Débora Barrionuevo no era otro que causarle la muerte; extremo éste que, afortunadamente, no logró".
Sin embargo, señala que, al momento de resolver sobre su sentencia, "no pueden dejar de destacar que Sarria durante la audiencia se mostró muy conmovido por lo ocurrido; tanto es asà que no sólo ofreció sus sinceras disculpas a la vÃctima sino también a su propia hija por haberle causado un daño a su madre y haber destruido lo poco que subsistÃa de aquella familia que supieron conformar".
También contemplaron que el acusado se quiso suicidar después del hecho. Un acto tomado por el tribunal como de profundo arrepentimiento. "Pondero que se trata de un hombre instruido, que cuenta con la contención de su núcleo familiar primario y con hábitos laborales y que el suceso que lo ha traÃdo a este proceso no pasó desapercibido para el imputado; tanto es asà que al dimensionar la gravedad de lo ocurrido intentó quitarse su propia vida", se lee en uno de los pasajes del fallo.
Otra actitud que destacaron es que el hombre no se resistió cuando lo fueron a arrestar: "A ello, se le suma, por un lado, que aún en esa situación crÃtica por la que atravesó no opuso resistencia alguna a su detención y, por el otro, que carece de antecedentes penales".
Y por último, su manifiesta intención de recuperrar el vÃnculo con su hija: "Como corolario, cabe destacar que a lo largo del tiempo que lleva privado de su libertad siempre se mostró colaborador con la jurisdicción y que durante la audiencia, además, evidenció una clara voluntad y deseo por recomponer ese vÃnculo paterno filial que, en la actualidad, se encuentra interrumpido".
El hecho juzgado ocurrió cerca de las 20.30. Sarria, con 40 años en ese momento, ingresó al comercio donde la vÃctima trabajaba y la atacó frente a testigos.
De acuerdo con la sentencia, Sarria "intentó causar la muerte de su ex pareja, mediando violencia de género, al asestarle violentos golpes y reiteradas cuchilladas que le ocasionaron más de treinta lesiones".
Previo al ataque principal, Sarria usó gas pimienta contra un compañero de trabajo de la vÃctima y la propia Barrionuevo. Tras impedir que ella escapara, la inmovilizó y golpeó. Luego tomó una cuchilla de la cocina y "comenzó a asestarle, sin detenerse, reiteradas y violentas cuchilladas".
Vecinos y compañeros intentaron intervenir, arrojando objetos y usando una barra de hierro para detenerlo. Solo entonces, la vÃctima logró arrebatarle el arma y escapar.
El tribunal consideró decisiva la existencia de imágenes de video del circuito interno del local. "La mera visualización �escalofriante por cierto� basta por sà sola para sostener la afirmación previamente efectuada", afirmó el juez Alterini sobre el contenido de esas imágenes.
Las filmaciones registraron el momento exacto en el que Sarria extrajo la navaja que Barrionuevo le habÃa regalado y, luego, la agresión con la cuchilla del comercio.
Luego de que la vÃctima escapara del local, la policÃa intervino y halló a Sarria en el interior. En ese momento, el hombre tomó un cuchillo Tramontina y, según consta en el fallo, exclamó: "mi hija no me quiere, me voy a matar", y se realizó cortes en el cuello. Los efectivos lograron detenerlo tras ese episodio de autolesión.
Por otra parte, los informes médicos verificaron 37 lesiones en la vÃctima, muchas de las cuales requirieron suturas y extirpación de puntos dÃas después. Algunas heridas presentaban una extensión de entre cuatro y cinco centÃmetros.
El fiscal pidió doce años de prisión. Sostuvo que la agravante de "ensañamiento" �es decir, el sufrimiento innecesario causado por la multiplicidad y ubicación de las lesiones� estaba más que acreditada.
Por su parte, la defensora pública, Laura Isabel Ayala, no cuestionó la responsabilidad penal de su representado, ya que este admitió los hechos y pidió disculpas en el juicio. AsÃ, solicitó que se aplique el mÃnimo de la escala penal, que son diez años de prisión para este delito.
Los jueces también ponderaron la actitud asumida por Sarria tras los hechos y finalmente le dieron la pena mÃnima. La cumplirá en la cárcel.
Fuente: telam