DEPORTES
04/09/2026
Michael Owen sobre las lesiones que frenaron su carrera: "No quiero imaginar lo que podría haber logrado"
Fuente: Netfan Servicios
En una conversación con Jamie Laing en el pódcast Great Company, el delantero inglés, autor de 40 goles con la selección, reveló que su explosividad se apagó tras una serie de roturas musculares que comenzaron a sus 19 años
Michael Owen, el futbolista inglés más joven del siglo XX, reconoció en el pódcast Great Company, conducido por Jamie Laing, que alcanzó la cima de su carrera antes de los 22 años y que las lesiones le impidieron desarrollar todo su potencial.
"Si no me hubiera lesionado y simplemente hubiera seguido igual de los 17 a los 21, ni siquiera mejor, solo igual, multiplica eso por 15 años de carrera. No quiero imaginar lo que podría haber logrado", afirmó el exjugador.
Michael Owen marcó 40 goles en 89 apariciones con la selección de Inglaterra y anotó 263 tantos a lo largo de su carrera profesional. Pese a esas cifras, considera que su trayectoria quedó truncada por una cadena de lesiones musculares y articulares que comenzó cuando apenas tenía 19 años.
El punto de inflexión más doloroso llegó durante el partido de Inglaterra ante Suecia en el Mundial de Alemania 2006, cuando Owen sufrió la rotura del ligamento cruzado de la rodilla. "El primer pensamiento fue: 'Se acabó el Mundial'. Luego, cuando te vas calmando, piensas: 'Esto es toda la temporada'. Y después: '¿Quedará algo de lo que era?'", relató.
El daño no fue solo físico. Owen describió cómo esa y otras lesiones previas lo obligaron a transformar radicalmente su estilo de juego. De ser un delantero que dañaba a las defensas con arranques explosivos de velocidad, pasó a convertirse, casi en exclusiva, en un rematador de área. "Hubo una generación entera que me vio solo como un finalizador. Eso es la mayor puñalada al corazón que puedo imaginar", confesó.
Michael Owen atribuyó su fragilidad física a la herencia familiar. "Mi padre era propenso a las lesiones. Todos mis hermanos son rapidísimos, pero todos se rompían los músculos. Es genético", explicó. En su caso particular, el primer episodio grave fue una rotura total del tendón de la corva sin que nadie lo tocara: "No había ningún rival cerca. Es una falla estructural de cómo fui hecho".
A pesar de ese historial, subrayó que entre los 17 y los 21 años creía ser prácticamente invencible sobre el terreno de juego. "No creo que haya habido nadie más rápido que yo en los primeros 20 o 30 metros", afirmó, aunque añadió con humor que en los 100 metros planos "había millones que me ganaban".
La irrupción de Owen en la Copa del Mundo de Francia 1998, con ese gol ante Argentina en el que superó a dos defensores y definió al palo corto, lo convirtió durante la noche en el nuevo ídolo del fútbol inglés. El contexto ayudó: David Beckham había sido expulsado en el mismo partido y cargaba con la condena popular, lo que dejó al joven delantero como el único protagonista positivo de la noche.
"Los agentes y las marcas me buscaban, pero yo solo aceptaba las que encajaban con una imagen limpia, familiar. Y eso me pegó una etiqueta de aburrido de la que nunca me pude desprender", reconoció Owen. Sus propios hijos, según contó, le preguntan perplejos de dónde viene esa reputación: "Me dicen: 'Papá, eres el más loco de todos los padres que conocemos'".
El documental que prepara para Amazon Prime, titulado Meet the Owens, abordará precisamente esa contradicción. Owen adelantó que el proyecto arranca mostrando los momentos más "planos" de sus apariciones públicas durante la adolescencia para luego contrastarlos con su vida cotidiana en familia.
Preguntado por las grandes comparaciones del deporte, Owen colocó a Ronaldo Nazário por encima de cualquier otro futbolista en términos de talento puro. "Era un fenómeno. Algo que no se había visto nunca. Mourinho, Ferguson, todos dicen lo mismo: R9", señaló. Sin embargo, matizó que si el criterio es el mejor de todos los tiempos, la longevidad de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo los coloca en lo más alto del podio histórico.
Compartió vestuario con Nazário en el Real Madrid durante el tramo final de la carrera del brasileño y lo vio entrenar con la rodilla prácticamente bloqueada por las lesiones acumuladas. "Imaginen si hubiera podido mantenerse sano. Hablamos de algo fuera de cualquier escala", sostuvo.
Michael Owen reconoció que su llegada al Newcastle United en 2005 no fue una elección libre. Tenía un acuerdo de palabra con el Liverpool para volver al club en el que se formó, pero el Newcastle ofreció al Real Madrid el doble del dinero, lo que dejó a los reds fuera de la operación. "El único modo de ir al Liverpool era pelearla, pero Madrid no iba a venderme por 8 millones cuando había una oferta de 16 sobre la mesa", explicó.
Negoció una cláusula en su contrato con el Newcastle que le permitía marcharse al Liverpool al término de esa temporada por una cantidad fijada de antemano. La lesión de rodilla en el Mundial frustró ese plan.
Después llegaría el United, donde marcó un gol decisivo ante el Manchester City en el tercer partido de la temporada, el recuerdo más claro de que todavía podía ser determinante cuando el balón le llegaba en el momento justo.
Se retiró con 33 años, una edad que él mismo juzga tardía en retrospectiva. "Ojalá lo hubiera dejado antes. Seguía marcando algún gol de vez en cuando y eso me engañaba, pero era un trabajo. Ya no disfrutaba", concluyó.
Fuente: Netfan Servicios