CULTURA
20/09/2026
Misterios del Partenón: un matemático pone en duda algunos de las claves de su arquitectura
Fuente: Netfan Servicios
El edificio de la Acrópolis griega suele presentarse como una demostración de precisión geométrica. Sin embargo, un investigador de la Universidad de Oxford tuvo otras conclusiones
Las leves curvas de la base, el ensanchamiento de las columnas y otras desviaciones de la línea recta alimentaron durante siglos los misterios del Partenón, en la Acrópolis de Atenas. Un nuevo análisis matemático cuestiona que esos rasgos fueran recursos deliberados para corregir ilusiones ópticas y reabre el debate sobre cómo fue concebido el templo griego del siglo V a. C.
El matemático belga Alain Goriely, de la Universidad de Oxford, concluyó que esos detalles no existen o son demasiado pequeños para que el ojo humano los perciba.
La revisión desmonta 12 supuestas correcciones visuales atribuidas durante décadas a los arquitectos del edificio. El estudio fue publicado el 16 de septiembre en la revista científica Royal Society Open Science.
El Partenón suele presentarse como una demostración de precisión geométrica. Su base no es completamente horizontal, sus columnas tienen una leve convexidad y varios elementos se apartan de la línea recta, rasgos que se interpretaron como recursos para compensar deformaciones de la vista.
Goriely sostuvo que esa explicación carece de respaldo histórico y científico. "No hay pruebas históricas suficientes ni pruebas científicas de la extraordinaria afirmación de que los refinamientos del Partenón se aplicaron como correcciones ópticas", escribió el investigador.
La plataforma del templo forma un arco suave que asciende 5,8 cm (2,3 pulgadas) hacia el centro. La teoría más difundida planteaba que esa elevación evitaba que una línea horizontal pareciera hundirse al ser observada desde lejos.
Los modelos matemáticos indican que un espectador no percibiría ese supuesto hundimiento. La curvatura pudo facilitar el drenaje del agua o responder a una preferencia estética de los antiguos griegos por formas menos rígidas.
Las columnas también fueron objeto de interpretaciones ópticas. El ensanchamiento central conocido como éntasis, una curvatura apenas perceptible que altera el perfil recto del fuste, habría evitado que las estructuras parecieran demasiado estrechas en su parte media.
El abultamiento mide solo 1,8 cm (0,7 pulgadas), una dimensión prácticamente imperceptible, según los cálculos de Goriely. Tampoco encontró sustento para la hipótesis de que esa forma protegía las columnas de mármol frente a la flexión causada por el peso del techo.
Las columnas son demasiado gruesas para doblarse bajo esa carga. Además, el mármol se desmenuzaría antes de poder curvarse, por lo que el detalle habría sido una elección estética y no una solución estructural.
Los autores griegos antiguos conocían las ilusiones visuales, pero no dejaron referencias que las relacionaran con el Partenón. La asociación apareció en textos del arquitecto romano Vitruvio, escritos en el siglo I a. C.
Los arquitectos del Renacimiento recuperaron las obras de Vitruvio. La teoría de las correcciones ópticas se consolidó después de que el arquitecto Francis Penrose realizara mediciones precisas en la Acrópolis durante la década de 1850.
El matemático denominó a esta tendencia la "falacia del conocimiento supremo": la idea de que los griegos antiguos fueron ingenieros y matemáticos cuya comprensión científica equivalía a la actual. Cuando se levantó el Partenón, los estudiosos todavía discutían si la visión surgía de un fuego interno o de las propiedades transparentes del aire y el agua.
Goriely cerró su análisis con una advertencia: "Confíe en sus propios ojos y cuestione lo que ve".
Fuente: Netfan Servicios