02/06/2026
Cacerolazos, barricadas y gritos de "Libertad": Cuba registró más de 1.300 protestas contra el régimen en mayo
Fuente: telam
El Observatorio Cubano de Conflictos reveló que los "Desafíos al Estado policial" crecieron un 42% con respecto a abril
Cuba registró 1.311 protestas y denuncias en mayo, "la oleada de manifestaciones callejeras más larga del año en la isla", con 44 presenciales entre el 11 y el 31 del mes, en medio de apagones de entre 20 y 24 horas diarias y una respuesta represiva del régimen que, según el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC), no logró frenar el descontento.
El informe mensual del OCC, enviado a Infobae, reveló que los "Desafíos al Estado policial" �acciones contestatarias que exponen a sus protagonistas a represalias� crecieron un 42% con respecto a abril, al pasar de 305 a 527 registros.
La represión, por su parte, también aumentó: de 175 entradas en abril a 186 en mayo, con detenciones de manifestantes, hostigamiento a influencers, periodistas y opositores, militarización de calles y amenazas de muerte a presos políticos.
Las protestas presenciales incluyeron cacerolazos, barricadas de fuego y gritos de "Libertad" ante déficits de generación eléctrica que superaron los 2.000 megavatios (MW) y llegaron a dejar sin fluido eléctrico al 70% del territorio nacional.
Las manifestaciones abarcaron todos los municipios de La Habana y se extendieron a localidades de provincias como Antilla, el reparto Zayas y La Piquita, en Holguín; y Micro 3, El Salao y el Mercado de Los Pinos, en Santiago de Cuba.
El ministro de Energía y Minas del régimen, Vicente de la O Levy, reconoció públicamente que la situación era "tan aguda, crítica" y que en la capital los cortes superaban las 20 a 22 horas diarias.
El desgaste físico y mental de la población quedó documentado en la categoría de "Servicios Públicos", que acumuló 144 protestas y denuncias. Una encuesta elaborada por psicólogos concluyó que el 55,4% de los cubanos presentó niveles extremadamente graves de depresión, y el 66% ansiedad severa, atribuidos principalmente a una vida cotidiana con apenas una o dos horas de electricidad.
La crisis alimentaria agravó el cuadro. El observatorio registró 75 manifestaciones de descontento vinculadas a la escasez de alimentos e inflación. Informes del Food Monitor Program concluyeron que el 79,4% de los hogares cubanos destina el 80% o más de sus ingresos a alimentarse. La organización responsabilizó al conglomerado militar GAESA por haber convertido el acceso a los alimentos en un mecanismo de extracción de divisas.
"�Cómo hago entender a un niño de 7 años y a mi padre de más de 80 que no tienen desayuno, almuerzo ni comida porque tenemos que resistir?", le escribió una madre de Santiago de Cuba al dictador Miguel Díaz-Canel, según recogió el informe del OCC.
Con 129 entradas, la "Inseguridad Ciudadana" volvió a figurar entre las categorías más preocupantes del registro. El observatorio documentó 37 muertes violentas por violencia criminal, de género, social e intrafamiliar; y 42 delitos de latrocinio, con una escalada en los robos de motonetas y triciclos eléctricos. Dos conductores fueron asesinados para arrebatarles sus vehículos en medio de la crisis de combustible y transporte.
El sistema de salud pública sumó 79 protestas y denuncias. La combinación de brotes epidemiológicos, escasez de medicamentos, negligencias graves y hospitales sin recursos reflejó, según el OCC, el derrumbe de un sistema incapaz de mantener estándares básicos de atención, a juicio de las propias denuncias de médicos cubanos.
La vivienda, con 42 registros, confirmó una de las situaciones más graves del continente: el déficit supera las 800.000 unidades habitacionales y el parque existente sigue en deterioro, como evidenció el derrumbe de una escalera en el municipio habanero de Boyeros.
El apartado de "Otros Problemas Sociales" acumuló 132 registros que dieron cuenta de la ruina de instituciones emblemáticas, el trabajo infantil, el impacto demográfico de la emigración masiva, la baja tasa de natalidad y la expansión de la drogadicción, que incluye canabinoides sintéticos como "El Kímico" y sicofármacos como el Alprazolam (Xanax).
En ese clima de agotamiento y represión, la posibilidad de una intervención estadounidense ganó terreno en el debate público cubano. El sacerdote católico Alberto Reyes Pías, párroco de Esmeralda, en Camagüey, publicó el pasado 29 de mayo un texto titulado "He estado pensando en la posibilidad de una invasión", en el que describió el estado de ánimo de la población.
"El punto de mira del pueblo cubano no es la intervención militar en sí: es el fin de esta pesadilla, el fin de una dictadura que nos ha robado la vida durante generaciones", escribió el sacerdote.
Reyes Pías señaló que dos frases se han vuelto virales en la isla: "Lo peor que nos puede pasar es que no pase nada" y "preferimos un final espantoso a un espanto sin final".
El informe del OCC situó las cifras de mayo en el contexto de una tendencia sostenida: el organismo registró 1.245 protestas en marzo y 1.133 en abril, lo que convierte al quinto mes del año en el de mayor actividad contestataria desde el estallido del 11 de julio de 2021. Las redes sociales fueron escenario de una creciente aceptación pública de que, para un sector grande de la población, una intervención exterior representa la única salida de la crisis.
Fuente: telam