POLITICA
24/10/2026
Una interna inviable y el futuro incierto de un acuerdo electoral: conclusiones y desafíos de otra cumbre del PJ
Fuente: Netfan Servicios
La cúpula del peronismo nacional volvió a reunirse para poner en eje los reclamos de la fuerza política respecto al Presupuesto. La incógnita sobre las PASO y las dificultades que se avecinan
Hay una unidad endeble, pero unidad al fin. Unidad atada con alambre que multiplica las especulaciones hacia afuera y hacia adentro de peronismo. ¿Puede romperse la coalición justicialista y presentarse con dos listas el año que viene? La respuesta es que sí. ¿Puede lograr un acuerdo amplio, con o sin PASO, y competir con un proyecto unificado el año que viene? La respuesta también es que sí.
Si hay un mensaje que dejó la cumbre peronista que se realizó el último jueves en la Casa de La Pampa es que el peronismo no está totalmente roto, ni tampoco está completamente unido. Ese híbrido es leído de diferentes formas en las filas oficialistas. Puede unirse, como siempre lo han hecho, de cara al año electoral y pueden dividirse porque la interna entre la familia Kirchner y Axel Kicillof es tan profunda que ya no tiene retorno.
Por eso la continuidad de las PASO sigue siendo un tema central para la oposición. Una elección, organizada y controlada por el Estado, es la única forma que el peronismo tiene de poder legitimar un candidato a través de los votos. Y, aún así, realizando esa competencia, nadie garantiza que el final de ese proceso electoral pueda terminar siendo fructífero. "¿Si Axel gana, La Cámpora lo va apoyar? ¿De verdad?", se preguntó esta semana un importante funcionario del gobierno bonaerense.
Del otro lado del mostrador también tienen sus conclusiones. "¿Es normal que Axel no hable con Cristina y que nadie de su entorno hable con alguien del entorno de ella? Si CFK y Máximo hablan con dirigentes de todos los sectores, como seguramente hace Axel. Es raro que no pueda hacerlo con ella", aseguró un importante dirigente de La Cámpora. La interna sigue existiendo y las grietas, que no se ven, son aún más profundas que las que puede divisar cualquier persona que siga los acontecimientos de la política nacional.
Tal vez por esa dificultad para lograr consensos sólidos y porque realmente ven que una interna partidaria es muy difícil de organizar, en la cumbre justicialista se acordó concentrar esfuerzos en abroquelarse para evitar que se suspendan las PASO, más que en buscar alternativas para dirimir las diferencias a través del voto de los afiliados. "Si empezamos a explotar alternativas, se debilita la posición", le aseguró a Infobae uno de los presentes.
Cada vez son más los dirigentes que ven poco viable la posibilidad de organizar una interna partidaria. No encuentran la forma de sostenerla, hacerla legítima y organizarla para que salga bien y no deja heridas abiertas. "No hay recursos ni capacidad operativa si no lo garantiza la Justicia", explicó a este medio uno de los dirigentes que estuvo en la Casa de la La Pampa.
El nudo central de las internas que tiene todo el peronismo a nivel nacional está en Buenos Aires. El encuentro del jueves no cambia en nada esa guerrilla que se mantiene en el tiempo y que parece no poder resolverse hasta que no exista un acuerdo o una ruptura en la relación entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner. Sin claridad sobre ese vínculo a futuro, tampoco hay claridad sobre la estrategia final del peronismo.
Los mensajes de Mayra Mendoza y Sergio Berni contra Axel Kicillof en los últimos días mantienen altos los niveles de tensión. La legisladora de Quilmes apuntó contra el Gobernador luego de que la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata frenara una cautelar que suspendía los aumentos en el servicio de luz en la provincia. El reclamo para que lo haga fue del gobierno bonaerense, lo que llevó a Mendoza a preguntarse, en forma irónica, si era real la noticia o no.
El ex ministro de Seguridad bonaerense planteó en los últimos días que "Kicillof está generando un enfrentamiento innecesario en el peronismo" y que las "divisiones son su culpa". En declaraciones al streaming Carnaval consideró que el Gobernador está "cada vez más cerrado en si mismo" y que tiene "toda la runfla que va colgada de la política" en su entorno. Con esa lógica de criticas incesantes se vuelve muy difícil lograr un clima de armonía.
"No van a dejar de hacerlo. No van a parar", asume un kicillofista puro. En La Plata entienden que esas críticas van a sobrevivir hasta que se resuelva el proceso electoral. Es decir, que descartan una tregua o algún acuerdo que se sostenga en el tiempo para dar, de cara a la sociedad, una muestra de equilibrio.
En La Plata no se asumen como partícipes de una pelea. "Pela es de a dos. Y nosotros no respondemos. Son ellos los que atacan", suelen decir cerca del Gobernador. Kicillof, mientras tanto, empieza a elevar, lentamente, el tono de sus discursos. "Si queremos que cambien las condiciones de vida de nuestro pueblo hay que cambiar el rumbo de la política económica ", aseguró durante un congreso productivo organizado por el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) al que asistió en la mañana de ayer.
En paralelo, y cada vez con más asiduidad, Sergio Massa le da forma a su perfil público modelo 2026. Ayer el legislador bonaerense Alexis Guerrera subió a sus redes sociales un video en el que se ve al líder del Frente Renovador dando una definición política sobre lo que considera debe hacerse. "Lo más importante es construir la alternativa al Gobierno para ganar el año que viene. Me imagino trabajando en esa articulación", planteó en la mesa que compartió con rectores de universidades nacionales.
El ex ministro de Economía también dejó una frase que puede vincularse a su futuro electoral. "El rol personal es secundario. Si uno es el mejor para ganar, es el mejor y compite. Si uno no es mejor para ganar y hay otro que está mejor, ayuda a que otro compita para ganar", precisó. Massa sigue siendo uno de los posibles precandidatos a presidente que aparecen en el universo peronista en esta etapa del año.
La reunión en sí misma fue un mensaje de unidad dentro de los márgenes de desconfianza que existen en el peronismo. Porque existe una vocación de jugar bajo el mismo techo. O, al menos, hacerlo hasta último momento. Nadie sabe hasta dónde esta dispuesto a ir Kicillof, ni que carta electoral tiene guardada CFK para jugar cuando llegue el momento exacto de hacerlo. Pero, sin embargo, todos están de acuerdo en que la amplitud es lo que puede consolidar una alternativa a la gestión libertaria.
La cumbre es un gesto de acercamiento. Es el intento de construcción de una dinámica que permita discutir una estrategia común y comprometerse a trabajar en conjunto para edificar una opción electoral. Pero las heridas profundas que hay en el kirchnerismo no se sanan con reuniones ni fotos. Y eso, más temprano que tarde, pondrá en jaque la decisión electoral del conjunto.
Fuente: Netfan Servicios