SOCIEDAD
02/03/2025
La psicóloga que trabajó en la cárcel y se reinventó en OnlyFans: “Mi profesión me ayuda a entender el deseo de mis clientes”
Fuente: telam
Durante años, Karina Caden (53) intentó encajar en lo que ella misma define como “la vida normada”. Sin embargo, desde joven sintió una atracción por el trabajo sexual. Tras ejercer como terapeuta en el Servicio Penitenciario, fue escort, filmó películas para adultos y hoy vende contenido erótico sola y con su pareja. “Soy una MILF, una madre muy deseada”, asegura
Ambivalencias como esa la acompañaron durante casi dos décadas. “Sentía que tenía dos caras: era Karina y era Isabella. Dos mujeres antagónicas que no podían vivir una sin la otra. Había momentos en los que predominaba Karina y momentos en los que Isabella tomaba el control”, dice. Por años intentó encontrar un equilibrio, pero el peso de una identidad siempre terminaba imponiéndose sobre la otra. “Había algo en mí que no encajaba con la normativa”, reflexiona.
Ser mujer en ese entorno no era fácil. “Muchas veces no se tomaba en cuenta mi opinión. Distinto era cuando alcanzabas determinada jerarquía. Había psicólogas que, con más trayectoria ahí adentro, se hacían valer y hacían valer su palabra”, recuerda Karina y destaca que fueron años de arduo trabajo. “El pedido de asistencia psicológica siempre tenía lista de espera. Si bien algunos internos lo hacían con un interés genuino, muchos otros se anotaban solo para tener contacto con una mujer. Para ellos era como la fantasía hecha realidad”, explica.
Esa desconexión se replicó en otras áreas de su vida. Nunca tuvo pareja estable y durante años ni siquiera lo consideró. “No me daban ganas de crear un vínculo amoroso. Toda mi energía se iba en el trabajo sexual”, explica. Para ese momento, llegó a tener un millón de seguidores en Facebook, donde promocionaba su blog, pero un día la plataforma la sancionó. “Me pidieron que pusiera mi nombre real, mi número de documento y otros datos personales. No me animé y se cerró la cuenta”, recuerda.
—¿Quiénes son tus clientes?
—¿Por qué creés que te eligen a vos?
—Tengo herramientas para detectar qué fantasía busca cada cliente: si es sádica, masoquista, incestuosa… Me adapto a lo que necesitan. Es como que en ese momento soy actriz y estoy cumpliendo con un guión. Uno de los pedidos más recurrentes es el “dick rate”, que consiste en evaluar el miembro masculino. Ellos quieren que sea objetiva, pero muchas veces lo que buscan es humillación porque es lo que les da placer en verdad. Hay que saber leer qué es lo que quieren realmente.
—¿Cuánto ganás por mes?
Después de años de transitar la vida en solitario, hace un tiempo Karina formó pareja con un hombre que conoció en una aplicación de citas. “Le conté que me gustaba mucho cantar y que a veces iba a los karaokes. Como él es cantante, me invitó a su casa a cantar y se generó un vínculo. Empezamos a salir, a compartir cosas y ahí se afianzó la relación”, cuenta.
Hoy, a sus 53 años, Karina se muestra más segura que nunca de su presente. “Durante mucho tiempo oculté el trabajo sexual y la venta de contenido erótico porque sentía el peso del qué dirán. Ahora me siento libre y plena”, asegura. Y se despide: “Es importante que quienes elegimos este camino podamos hacerlo sin ser señalados, sobre todo cuando llegamos a cierta edad y la sociedad insiste en que deberíamos estar haciendo otra cosa”.
Fuente: telam