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03/03/2025

La potencia de los rayos: más calientes que el Sol y capaz de superar a una central nuclear

Fuente: telam

Según informó un artículo de National Geographic, estos destellos son capaces de liberar una energía colosal que sobrepasa las capacidades instantáneas de las mayores centrales eléctricas

>Las Sin embargo, detrás de esos fugaces destellos en el cielo, se esconde una fuerza de la naturaleza capaz de generar temperaturas mucho más altas que la superficie del Los rayos, en su fugaz pero impactante duración, concentran energías descomunales que revelan el poder incontrolable de la atmósfera.

Además, su potencia instantánea supera, en algunos casos, la capacidad energética de una central nuclear.

El fenómeno de los rayos se caracteriza no solo por su aspecto visual, sino también por la impresionante temperatura que alcanzan.

Mientras que la superficie del Sol se mantiene a una temperatura aproximada de 5.500 grados Celsius, un rayo puede alcanzar hasta 30.000 grados Celsius en su pico máximo.

Aunque el interior y la corona del Sol pueden superar las temperaturas de un rayo, la diferencia es relevante: la parte visible del Sol, que es la que se perciben a simple vista, presenta una temperatura inferior a la de un rayo.

Este fenómeno es resultado de un proceso complicado que ocurre dentro de las nubes de tormenta, específicamente en las nubes cumulonimbus, formadas por la acumulación de partículas de agua y hielo.

Las fricciones entre estas partículas crean una separación de cargas dentro de la nube, acumulando cargas negativas en la parte inferior y positivas en la superior. A medida que esta diferencia de carga se incrementa, el aire no puede mantener la separación y un rayo se forma como una forma de “descarga” para equilibrar esa diferencia.

Además de su temperatura extrema, los rayos presentan una potencia colosal. En el pico máximo de su descarga, uno solo de ellos puede liberar hasta 10.000 millones de kilovatios en fracciones de segundo. Esta cifra es hasta 7.000 veces mayor que la potencia generada por una central nuclear.

Aunque la potencia instantánea de un rayo sea extremadamente alta, la cantidad de energía total que libera no es suficiente para alimentar una ciudad completa.

El proceso detrás de la formación de los rayos está vinculado a una compleja interacción de cargas eléctricas. En una tormenta eléctrica, las nubes cumulonimbus son las protagonistas.

Estas nubes, por su densa estructura, favorecen la fricción entre las partículas de agua y hielo, lo que resulta en la separación de cargas.

Una vez que la diferencia de carga se vuelve lo suficientemente grande, podría superar los 100 millones de voltios. Y el aire, que normalmente actúa como un aislante, no puede resistir más y se produce una ruptura dieléctrica.

Este fenómeno convierte al aire en un conductor momentáneo, permitiendo que la electricidad fluya entre la nube y la superficie de la Tierra.

Fuente: telam

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