DEPORTES
08/08/2026
"Mi papá era el técnico y ganábamos todo": el relato de Lionel Messi sobre el rol de Jorge durante sus inicios en Grandoli
Fuente: Netfan Servicios
El astro argentino, en 2004, volvió a la institución de su infancia y revivió anécdotas junto a su padre
Lionel Messi rememoró en una entrevista con ESPN en 2004 una etapa central de su infancia: los años en los que su padre, Jorge Messi, fue su entrenador en el Club Grandoli de Rosario. Ese período, marcado por la convivencia familiar y los primeros pasos en el fútbol, sigue presente en la memoria del astro argentino, quien en esa nota visitó el club y compartió sus sensaciones sobre aquellos inicios. El testimonio permite comprender la raíz de una relación que trascendió lo deportivo y que se forjó en las canchas de barrio con su padre, que falleció esta madrugada.
Durante su visita al Club Grandoli, Lionel Messi recorrió el predio y observó los cambios sufridos por el lugar desde que jugaba allí, con apenas cinco años. "Yo jugaba cuando era chiquito, tenía cinco años. La verdad que está todo muy cambiado, irreconocible. Cuando éramos chiquitos, estábamos toda la familia acá. Mi papá era el técnico mío y nos pasamos toda la tarde acá, todos los domingos, todos juntos. Pasamos lindos momentos", recordó el capitán de la selección argentina.
La evocación de aquellos años pone en primer plano la dimensión familiar del proyecto deportivo. Jorge Messi, además de padre y guía fuera del campo, se desempeñó como entrenador del equipo donde Lionel Messi comenzó a llamar la atención en la Liga Rosarina. El propio futbolista destacó la importancia de esos valores compartidos y de la presencia de sus seres queridos en cada jornada de fútbol barrial. "Me acuerdo cuando era chiquito, lo lindo que era. Me lo pasaba muy bien, jugaba acá. Toda la gente que había en la cancha, en la tribuna. Era todo muy lindo, pero la verdad que está muy cambiado. Como te dije, está muy cambiado y no se reconoce", relató.
El paso por Grandoli no solo definió el comienzo de su carrera, sino que también consolidó la relación entre padre e hijo en un contexto de aprendizaje y competencia. "Mi papá era el técnico, ganábamos todo. Me acuerdo que teníamos un equipazo. Bueno, jugábamos contra muchos clubes de toda la liga rosarina y ganamos todo, salimos campeones de todo. Y mi primo era el arquero. La verdad que era muy lindo", apuntó el delantero en esa entrevista.
Consultado sobre si el mérito de los títulos conseguidos era propio o de su padre, Lionel Messi respondió: "De los dos, de los dos. Bueno, mi papá tampoco hablaba mucho, estaba sentado". Esta declaración describe el perfil bajo de Jorge Messi como entrenador, un rasgo que también se reflejó en su rol de representante y figura de confianza a lo largo de la carrera de su hijo. El propio futbolista aclaró que su padre no solía dar muchas indicaciones durante los partidos. "No, no, tranquilo, tranquilo. Miraba el partido, salía cuando se hacía mal alguno. El agua bendita, llevaba. Siempre. Era chiquito, te curaban con el agua. Pero la verdad que muy bien, muy, muy lindo", rememoró.
El relato de esos días incluye detalles sobre la dinámica de los partidos y el ambiente que se vivía en el Club Grandoli. La descripción de Lionel Messi sobre su padre sentado al costado de la cancha, pendiente de los chicos y atento a cualquier golpe o caída, subraya el acompañamiento constante y la preocupación por el bienestar familiar.
La entrevista también permitió a Lionel Messi compartir recuerdos puntuales de su paso por el club rosarino. Consultado sobre goles que guardaba en la memoria, detalló: "Sí, me acuerdo que jugamos una vez contra un equipo que se llamaba Amanecer. Agarré la pelota por ahí, me pasé a cuatro, así, y entré así por el borde, por el borde del área y se la puse así por arriba al arquero. Ese gol lo tengo grabado, y siempre que lo miramos nos reímos con mis primos, mi hermano. Nos acordamos y nos reíamos, porque era tan chiquito, y pasaba a todos. Y bueno, siempre que lo miramos nos cagamos de risa".
La experiencia de Lionel Messi en el Club Grandoli constituye el primer capítulo de una trayectoria excepcional, pero también revela el origen de una relación marcada por la confianza y el apoyo mutuo. La figura de Jorge Messi como técnico de su hijo anticipó el papel que ocuparía más tarde como representante y consejero en cada etapa de su desarrollo profesional.
En este contexto, también resurge el episodio televisivo de 2007 en el que Lionel Messi se emocionó al escuchar un mensaje grabado de su padre durante el programa "Fútbol y Algo Más", conducido en Rosario por Marcelo Pelado Ramírez. En ese mensaje, Jorge Messi resaltó los valores y el esfuerzo compartido a lo largo de los años: "Vos sabés muy bien que hemos pasado muchos momentos buenos y no tan buenos. Sobre esos momentos no tan buenos vos sabés que siempre salimos reforzados y pretendemos de que esto continúe así, porque esto nos ayuda a ser más fuertes en la vida y a vos te ayuda a ser lo que sos, porque de alguna manera yo creo que por encima de ser un buen jugador de fútbol sos una excelente persona". La reacción de Messi fue de profundo reconocimiento y gratitud, y el conductor reveló que el futbolista consideraba a su padre como "mi mejor amigo".
A esa dimensión íntima se suma una reflexión que Lionel Messi compartió en una entrevista previa a la Copa América de Brasil 2019, reproducida por TyC Sports. Allí, el futbolista describió la relación diaria con su papá: "Le encanta el fútbol, lo disfruta muchísimo y le gusta hablarlo, pero conmigo. Hablamos de todo, de los partidos que yo hago y de los que jugamos tanto en el Barcelona como en la Selección. ¿Si sabe de fútbol? Sí, sabe, sabe. Vemos las cosas bastante parecidas, tanto en lo personal como en lo colectivo". Además, reconoció las diferencias entre la crianza que recibió y su experiencia como padre: "Obviamente tengo muchas cosas de mi viejo, pero la realidad es que mi viejo laburaba todo el día y no compartía tanto tiempo con nosotros. Yo tengo la suerte de estar con mis hijos todo el día prácticamente. Mi viejo se levantaba a las 4 de la mañana y volvía a las 9 de la noche para cenar todos los días. Nos veíamos poco y, cuando nos veíamos, lo disfrutaba. No me cagaba a pedos nunca, lo disfrutaba muchísimo a él porque lo extrañaba y esperaba a que llegue para poder abrazarlo y estar con él. Por eso es diferente en ese sentido, él se la pasaba trabajando la verdad, pero sí que intento copiar así como me criaron a mí, yo criar a mis hijos".
Fuente: Netfan Servicios