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05/06/2026

La NASA ordenó a sus astronautas refugiarse ante una fuga de aire en la Estación Espacial Internacional

Fuente: telam

La agencia espacial de EEUU activó el protocolo de seguridad para sus astronautas ante una avería en uno de los módulos que pertenece a Rusia. La cápsula de SpaceX es ahora el lugar más seguro

Este mediodía, la Estación Espacial Internacional (EEI) enfrentó una de las alertas de seguridad más significativas de los últimos años. La NASA ordenó a los astronautas a bordo refugiarse en la nave Crew Dragon de SpaceX y prepararse para una posible evacuación, tras detectarse una fuga de aire que se agravó en el segmento ruso del laboratorio orbital.

El incidente, que afectó al túnel de transferencia del módulo de servicio ruso Zvezda, reavivó las preocupaciones históricas sobre la integridad de una de las estructuras más veteranas de la estación.

El alerta se activó cuando la pérdida de aire en la zona afectada superó los niveles habituales. "Estas grietas siempre han sido motivo de preocupación para la NASA, que las sigue muy de cerca", explicó Bethany Stevens, del equipo de comunicaciones de la agencia. La decisión de ordenar el refugio fue tomada en conjunto con Roscosmos, la agencia espacial rusa, que coordina la operación y mantenimiento del segmento ruso de la estación.

"Por precaución, la NASA ha ordenado a los cuatro miembros de la misión SpaceX Crew-12 y al astronauta de la NASA Chris Williams que adopten una postura de seguridad elevada en la nave Dragon mientras se realiza la reparación", detalló Stevens.

La fuga, aunque recurrente en los últimos años, se intensificó en la última semana: "Las fugas de aire habían sido menores en los últimos meses, pero el lunes aumentaron de una libra por día a dos libras por día", reveló un funcionario de la NASA que prefirió permanecer en el anonimato. El punto crítico se localizó en el PrK, el túnel de transferencia de Zvezda, que conecta la sección rusa con los puertos de acoplamiento de las naves de carga.

Este sector ya era conocido por sus problemas, con caídas intermitentes de presión y la presencia de grietas detectadas desde hace años. De hecho, en noviembre de 2023 la NASA ya había alertado sobre un posible "fallo catastrófico" relacionado con este módulo.

La medida preventiva no fue solo una respuesta técnica, sino también una prueba de la coordinación internacional. Los astronautas estadounidenses Jessica Meir, Jack Hathaway y Chris Williams, la francesa Sophie Adenot (Agencia Espacial Europea) y el ruso Andrey Fedyaev (Roscosmos) recibieron la instrucción de refugiarse en la Crew Dragon y ponerse los trajes espaciales en caso de que la situación derivara en una evacuación de emergencia. La orden, que llegó desde el control de misión a las 9:04 de la mañana hora de la costa este de Estados Unidos, buscó garantizar que, ante cualquier deterioro, la tripulación pudiera abandonar la estación de forma segura.

La Estación Espacial Internacional es uno de los proyectos de cooperación científica más grandes y complejos de la historia. El episodio de la fuga de aire puso de manifiesto tanto la vulnerabilidad de algunas de sus estructuras como la capacidad de respuesta y coordinación entre agencias.

"Esta investigación incluye estudios sobre bacterias causantes de neumonía para mejorar los tratamientos, la generación de fluidos intravenosos a demanda para futuras misiones espaciales, la monitorización automatizada de la salud de las plantas, la optimización de la producción de alimentos en el espacio, y estudios sobre cómo las características físicas pueden afectar al flujo sanguíneo durante los vuelos espaciales", destaca la NASA sobre los objetivos de Crew-12, subrayando la importancia de mantener la seguridad para el desarrollo de experimentos fundamentales para la vida en la Tierra y la exploración futura.

El incidente no representó un peligro inmediato para los tripulantes, pero la magnitud de la pérdida de aire �que se duplicó en pocos días� forzó a Roscosmos a acelerar los trabajos de reparación. "Roscosmos ha decidido proceder con una operación de reparación más extensa el viernes 5 de junio", explicó Stevens. La agencia rusa comunicó poco después que "no existe riesgo para la tripulación" y que el primer punto de fuga de aire ya fue sellado, mientras que la tripulación rusa trabajaba en reparar el segundo punto. A los pocos minutos, la NASA anuló el procedimiento de evacuación y ordenó a los astronautas salir del refugio y "continuar con las operaciones planeadas".

El episodio volvió a poner el foco en los desafíos de mantenimiento de la EEI y en la necesidad de un monitoreo constante de los módulos más antiguos.

"Las grietas siempre han sido una preocupación que la NASA observa muy de cerca. La NASA y Roscosmos han estado trabajando para determinar la causa raíz de las grietas, y Roscosmos gestiona el problema mediante medidas operativas de mitigación y esfuerzos periódicos de reparación parcial", recordó Stevens.

A pesar de las soluciones implementadas, la aparición de nuevas fugas y la aceleración en la caída de presión obligaron a tomar medidas excepcionales y a preparar una eventual evacuación de los astronautas.

La EEI cuenta con varias naves acopladas de forma permanente como parte de su protocolo de seguridad, lo que permite a la tripulación evacuar rápidamente en caso de emergencia. La nave Crew Dragon, de la empresa privada SpaceX, cumple un rol central en este esquema, ya que permite albergar a los astronautas y garantizar su regreso seguro a la Tierra si fuera necesario.

La misión Crew-12, que llegó a la estación en febrero para una estadía de ocho meses, tiene la tarea de llevar adelante estudios científicos para "impulsar la investigación y la tecnología de cara a futuras misiones a la Luna y Marte, y para beneficio de la humanidad en la Tierra". El episodio de la fuga de aire no solo interrumpió la rutina de los experimentos, sino que también reavivó el debate sobre el futuro de la estación y la transición hacia una nueva generación de laboratorios orbitales.

La cooperación entre la NASA y Roscosmos, aunque enfrenta desafíos técnicos y políticos, sigue siendo fundamental para la operación segura de la EEI. El incidente mostró que, ante situaciones críticas, las agencias espaciales pueden coordinar respuestas rápidas y eficaces para proteger a los tripulantes y mantener la integridad de la estación.

Sin embargo, también evidenció la urgencia de continuar invirtiendo en el mantenimiento, la actualización y la eventual renovación de los módulos clave de la plataforma, cuya vida útil se extiende ya por más de dos décadas.

Mientras la estación vuelve a la actividad normal y la tripulación retoma sus experimentos, el episodio deja una lección sobre la fragilidad de las infraestructuras espaciales y la importancia de los protocolos de emergencia. El monitoreo permanente de la presión, la detección temprana de anomalías y la cooperación internacional seguirán siendo esenciales para garantizar la seguridad y el éxito de las misiones tripuladas en la órbita terrestre.

Fuente: telam

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