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ECONOMIA

21/10/2026

Baja demanda, poca producción y menor empleo: las señales de alerta de dos sectores clave para lo que resta de 2026

Baja demanda, poca producción y menor empleo: las señales de alerta de dos sectores clave para lo que resta de 2026

Fuente: Netfan Servicios

Las expectativas empresariales de industriales y supermercadistas se mantienen en terreno negativo. Cuáles son las principales trabas para el crecimiento y cuál es la situación financiera de ambos sectores

El panorama económico que proyectan los principales actores del sector productivo y comercial del país para los últimos meses del año muestra un escenario de freno y cautela. Tanto las empresas industriales como los supermercados atraviesan un período de baja demanda que se traduce en desconfianza generalizada y en perspectivas poco alentadoras de cara al próximo trimestre. Las encuestas de Tendencia de Negocios publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos dan cuenta de esta situación.

El diagnóstico compartido entre industrias y supermercados evidencia que las complicaciones no se limitan a un sector aislado, sino que atraviesan a toda la cadena de valor, afectando desde la etapa de producción hasta la venta masiva al consumidor final.

En el terreno fabril, las expectativas sobre el volumen de producción para el tramo que va de octubre a diciembre muestran una mayoría de expectativas de estabilidad, acompañada por un alto porcentaje de firmas que anticipan recortes. De acuerdo con los datos oficiales, el 67,5% de las empresas industriales no espera cambios en su nivel de fabricación, mientras que el 19,3% prevé una disminución en su actividad productiva para los próximos meses. Este comportamiento se da en un marco donde la utilización de la capacidad instalada y los volúmenes de producción se encuentran por debajo de los niveles del año pasado.

Por el lado de los supermercados y autoservicios mayoristas, la evaluación de la situación comercial actual también arroja un saldo desfavorable y números que preocupan a los supermercadistas. Una porción significativa de los establecimientos califica su situación comercial actual como mala, alcanzando al 37,2% de las respuestas, frente a un 5,8% que la considera buena y un 57% que la define en parámetros de normalidad. Para el trimestre en curso, la gran mayoría de los supermercadistas considera que la situación comercial permanecerá sin variantes (72,1%), aunque un 22,1% sostiene que "mejorará".

Los niveles de stock, en cambio, muestran un escenario de relativo equilibrio. El 20,9% de los supermercadistas aseguran que los stocks están "por debajo de lo normal" y otro 18,6% dice que están "por encima de la normal". En el caso de la industria, el 62,7% indica que están dentro de los valores adecuados.

No obstante, el balance de los indicadores, tanto en la industria como en los supermercados, configura un escenario mayormente negativo, que se refleja en el "Indicador de Confianza Empresarial" (ICE) que elabora el Indec. En el caso de los súpers, el balance entre la situación comercial y niveles de stock, se traduce en un ICE de -4,3%, lo que significa que son más la mirada de las empresas sobre su situación económica es negativa. En el caso de la industria, el ICE es de -18,9%, lo que muestra un nivel de confianza mucho más bajo.

El principal obstáculo que enfrentan tanto los industriales como los supermercadistas para dinamizar sus operaciones radica en la debilidad del mercado interno. Al ser consultados sobre los elementos que limitan su capacidad para expandirse, el 54% de los empresarios manufactureros señala directamente a la falta de demanda interna.

Esta lectura encuentra un correlato en el sector supermercadista, donde el 66,3% de los encuestados apunta a la retracción del consumo como el factor determinante que frena la actividad comercial. Las expectativas de evolución de los pedidos internos para los próximos meses tampoco muestran un escenario propicio, ya que una porción importante de las fábricas anticipa caídas en la recepción de órdenes de compra locales, profundizando el cuadro de contracción.

A la par de la escasez de ventas, la competencia de productos importados (es la principal preocupación para el 9,9% de las empresas) y la incertidumbre económica (6,7%) ocupan un lugar secundario pero relevante entre las preocupaciones del sector manufacturero, mientras que los costos laborales (14%) y de financiamiento (7%) golpean con fuerza en el sector comercial. Para los empresarios, estos factores limitan las posibilidades de crecimiento.

El impacto de la baja demanda sobre el mercado de trabajo formal se evidencia en las previsiones que manejan los empleadores para el cierre del año. En el ámbito industrial, el 81,3% de las empresas planea mantener sin cambios su dotación de personal, pero el 13,9% anticipa reducciones en el número de empleados, superando a las pocas firmas que evalúan tomar nuevos trabajadores.

Por el lado de los supermercados y mayoristas, el panorama laboral tampoco es alentador. El 81,4% de los supermercadistas proyecta mantener su dotación actual, mientras que los planes de reducción de personal (15,1%) superan holgadamente a los escasos proyectos de expansión de planteles (3,5 por ciento).

Según las encuestas del Indec, las cuentas de las empresas atraviesan un momento complicado. En el sector manufacturero, el 25,5% de los directivos califica la situación financiera de sus firmas como mala (frente al 63,5% que la ve normal), mientras que el acceso al crédito bancario es percibido como una alternativa difícil por el 30,1% de los encuestados.

La realidad financiera de los supermercados no difiere demasiado de la observada en las fábricas, ya que el 25,6% de los supermercadistas cataloga su estado financiero como delicado y el 33,7% califica el acceso al crédito bancario como una opción compleja.

Esta situación, se refleja en los niveles de morosidad del sector empresario en general. Según los últimos datos informados por el Banco Central (BCRA), la cantidad de compañías con deudas atrasadas en el sistema bancario llegó a 58.982, un 53% más que hace doce meses.

En síntesis, las expectativas de producción, demanda y empleo, sumadas a los problemas actuales de las industrias y supermercados, confirman una lectura principalmente negativa de parte de los empresarios, aunque con algunos puntos altos que dan indicios a favor, como el 22,1% de los supermercados que espera una mejora de su situación comercial en los próximos meses.

Fuente: Netfan Servicios