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INTERNACIONAL

08/11/2026

Las FDI aseguran haber degradado el 80% de los misiles de Irán y dicen estar listas para volver a atacar

Las FDI aseguran haber degradado el 80% de los misiles de Irán y dicen estar listas para volver a atacar

Fuente: Netfan Servicios

Un funcionario de las FDI dijo a Infobae que el ejército puede reanudar los combates en Irán, Líbano y Gaza "en dos minutos" si el gobierno lo ordena. Admitió que el Ejército libanés "no hizo lo suficiente" contra Hezbollah, advirtió que Hamas podría ser desarmado "por la fuerza" y señaló a los colonos violentos como el principal problema en Cisjordania

El Ejército de Israel (Fuerzas de Defensa de Israel, FDI) considera que ninguno de sus frentes abiertos tiene hoy una resolución clara y que su evolución depende de decisiones políticas y diplomáticas. Así lo explicó un funcionario de las FDI en un briefing con Infobae el jueves.

El funcionario describió un alto el fuego entre Israel y el gobierno libanés que Hezbollah, el grupo armado chiita respaldado por Irán, "más o menos" respeta. El acuerdo prevé que Israel se retire de algunas zonas, las llamadas "zonas piloto", para que el Ejército libanés ingrese y desmantele la infraestructura de Hezbollah: instalaciones subterráneas, depósitos de armas.

"Hasta ahora, el Ejército libanés no hizo lo suficiente, por lo que vemos", afirmó. Admitió que Israel podría volver a intervenir por su cuenta en esas zonas y que "es algo que podría pasar", aunque dijo que Israel necesita "terminar de algún modo la operación en el Líbano". La decisión, planteó, es si confiar en el Ejército libanés y si habrá una solución negociada. "Todavía no estamos ahí".

Consultado sobre la capacidad del Ejército libanés para desarmar a Hezbollah, respondió que no es un problema de capacidad sino de voluntad. Dijo que el gobierno libanés condena a Hezbollah y la presencia iraní, pero que "cuando pasás de hablar a hacer" no destina suficientes fuerzas ni inteligencia a excavar en los lugares donde el grupo se atrincheró. Puso como ejemplo revisar una casa y no encontrar armas a simple vista, sin considerar que puede haber una instalación debajo: hacerlo, dijo, puede llevar "dos semanas adicionales", pero es parte del trabajo.

El marco acordado en junio entre Israel, Líbano y Estados Unidos prevé el desarme gradual de Hezbollah y el retiro israelí del sur libanés. Su implementación es limitada: la última ronda de conversaciones militares en Florida terminó sin avances y el líder de Hezbollah, Naim Qassem, rechazó el desarme.

Sobre Gaza, el funcionario sostuvo que el plan de paz de 20 puntos de Donald Trump preveía el desmantelamiento de Hamas, el grupo islamista que gobierna el enclave, y su salida del poder. En cambio, dijo, Hamas sigue gobernando y refuerza su control: cobra impuestos, recluta personal, paga salarios y se apropia de ayuda humanitaria para reconstruir su infraestructura, "ignorando absolutamente" las necesidades de la población.

Según el funcionario, Hamas puede presionar a las familias para que sus miembros se enrolen a cambio de comida, y quien critique al grupo corre riesgo de ser ejecutado. Si Hamas no acepta dejar el poder, afirmó, el gobierno israelí podría decidir hacerlo "por la fuerza": "Eso también es algo que podría pasar".

Las negociaciones del plan de paz están estancadas por una disputa sobre quién da el primer paso. Israel exige que Hamas entregue todas sus armas antes de retirar sus tropas de las zonas de Gaza que controla. Hamas, por su parte, sostiene que solo se desarmará si Israel cumple primero con su parte del acuerdo, que incluye el retiro y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.

El funcionario dijo que ambos grupos ya no tienen las capacidades de antes. Lo más dañado, señaló, fue el liderazgo: Israel eliminó a un jefe, luego a su reemplazante y luego al siguiente, de modo que hoy "hay comandantes de pelotón que ahora son comandantes de brigada". Aun así, advirtió, conservan capacidad de dañar a soldados y civiles, por ejemplo con misiles de corto alcance o infiltraciones.

Sobre Hezbollah, describió que las aldeas chiitas del sur "no eran aldeas, eran bases", con túneles y depósitos bajo las casas, y dijo que los civiles "abrazaron" al grupo. No respondió cuántos combatientes tiene cada organización.

El funcionario dijo que la operación "León Rugiente" contra Irán apuntó sobre todo a los misiles balísticos. Según las estimaciones israelíes, Irán habría tenido 8.000 misiles hacia 2027, lo que Israel consideró una amenaza existencial. Aseguró que la operación degradó "un 80%" esa capacidad, incluidos arsenal, lanzadores y fábricas de componentes, y que se eliminó a la mayor parte de la cúpula del régimen y de la Guardia Revolucionaria. Reconoció que el régimen colocó nuevas personas en esos puestos, pero afirmó que no tienen la misma experiencia.

Afirmó que Irán sigue intentando producir misiles y armas nucleares, algo que, dijo, "el propio régimen dice que hace". Sobre una eventual reanudación de ataques, afirmó que el Ejército puede "empezar una guerra en dos minutos" y que tiene planes, blancos, municiones y pilotos listos. No dio estimación de plazos.

Ante la pregunta sobre quién toma las decisiones operativas tras las elecciones del 27 de octubre, que no dieron mayoría a ningún bloque, respondió que "mientras haya un primer ministro y un ministro de Defensa, no nos importa quiénes sean": las FDI acatarán sus órdenes.

El presidente Isaac Herzog le encargará hoy a Gadi Eisenkot, ex jefe del Estado Mayor, la formación del próximo gobierno. Hasta que uno obtenga la confianza de la Knesset, Benjamin Netanyahu sigue siendo primer ministro.

El funcionario dijo que el terrorismo palestino en Cisjordania se redujo alrededor de un 80% gracias a las operaciones en Yenín y Tulkarem. Pero afirmó que el principal desafío actual son los israelíes "criminales" que, por una agenda nacionalista de expansión de asentamientos, "toman la ley en sus manos" y atacan a no judíos. Dijo que también hieren a oficiales del Ejército y que su violencia dificulta la misión defensiva "a veces hasta hacerla imposible".

"No me representan", afirmó, y agregó que construir comunidades sin autorización es ilegal: "Así como yo no puedo construir un balcón en mi casa porque quiero, ellos no pueden construir una comunidad entera porque quieren". Reconoció que no es misión del Ejército lidiar con eso, sino de la policía, pero que faltan agentes y quedan soldados de 18 y 19 años y reservistas sin preparación para recolectar pruebas o detener gente: "Ni siquiera tenemos esposas".

Sobre el sur de Siria, el funcionario dijo que el régimen es inestable, que no hay un ejército definido y que Israel no puede asegurar que quienes controlan el país no sean hostiles. Afirmó que esas autoridades amenazan a la comunidad drusa, a la que calificó de "hermanos" de los israelíes, y que están siendo "masacrados y hostigados", por lo que Israel debe protegerlos. Agregó que, hasta que haya una solución política, los soldados israelíes, y no las comunidades del Golán, serán la primera línea.

Sobre el desgaste, admitió que sostener tantos frentes es "difícil", sobre todo para los reservistas, con costo para familias y economía. Recordó que el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, pidió reiteradamente más soldados, lo que vincula con el debate por la negativa de los ultraortodoxos a enlistarse. "No hay otra opción que pelear", concluyó.

Fuente: Netfan Servicios